Eroski también usa el "método Carrefour"

Vengo del Eroski del centro comercial Artea y me traigo una desagradable sorpresa: he comprado yogures. La sorpresa no es esta sino que el "pack ahorro" de 16 yogures sale mas caro que comprar dos packs "normales" de 8 yogures. No lo entiendes, o no te lo crees, pues mira:
Aquí vemos todo el expositor

Aquí vemos el precio del pack de 8 yogures


Y aquí tenemos el pack de 16 yogures.

Si 8 yogures cuestan 1,99€ cada yogur nos sale a 0,24875€. Si 16 yogures cuestan 4,03€ cada yogur nos sale a 0,251875€. Que no es mucho dinero pero a mi me cuesta mucho esfuerzo y disgustos ganarlo y no lo tengo para regalar. Otro día ya si eso hablamos de la dificultad de encontrar unos puñeteros yogures naturales entre un mar de vitacurvas, fresas, macedonias con trozos y el resto de perversiones.

Ah! ¿Que no sabes cuál es el método Carrefour? Pues para muestra un enlace.

... ni tan mal

Cierto es que no se han podido salvar muchas mas pero para ser la primera vez...

Todo el día en EuroDisney

Supongo que ya sabéis que estoy pasando mi semana de vacaciones en París. Hoy ha tocado EuroDisney, ya contaré el resto de la semana con más detenimiento cuando no escriba desde un vagón del RER, que significa rien est rien.

Evidentemente, no os voy a contar de qué va el parque ni qué tal está, que eso lo sabéis (o intuís) todos y además no es lo que queréis. Voy a soltar burradas y generalidades de esas que os encantan y para las que no fue creado este blog pero que es en lo que se ha convertido. Hacia tiempo que no escribía gilipolleces que ofenden a gente que luego escribe gilipolleces en los comentarios.

Viajar enriquece, o eso dicen, y yo me paso el día comparando lo que tengo "en casa" y con lo que tengo que convivir cuando estoy fuera de ella, y cuanto más estoy fuera de ella menos entiendo por qué vivimos así.

Para empezar, esa teoría de que puedes reconocer a un español en cualquier lugar del mundo es cierta al 99%. Les reconocerás porque son los que llevan camisetas de la selección de su país (esas rojigualdas chillonas) o de su equipo de fútbol favorito. Los ingleses también llevan camisetas de fútbol pero son negros, llevan sombrero y graban vídeos con el iPad.
Luego están los vascos, que también llevan la camiseta de su selección o del Athletic. Es bastante cómico que haya miles de personas esperando a que Mickey desfile en la cabalgata junto con el resto de bichos de Disney y que crucen por medio dos adultos seguidos de dos niños, todos vestidos de rojo y blanco.

También es bastante fácil reconocer a los valencianos, son los que tratan de colarse. En serio, los únicos que he visto tratando de jugársela al sistema han sido valencianos (no catalanes), y además el señor le pegaba gritos al chaval por no haberse colado antes.

Los andaluces son especiales, son esos que dicen cosas como "Y ahora zi que ze gráh, que ze veh tó ehtso" o "¿dónde tieneh ehtso la tallah? Aquih, ocho. Pone osho"

Eso sí, los niños españoles son los mejores en todo, sobre todo en gritar. Y los padres españoles también los mejores en todo, sobre todo en pasar de sus hijos.

Pocas veces en mi vida me dan ganas de callarle la boca a alguien de una colleja y os juro que al argentino que nos ha tocado detrás en la cola de una atracción no se ha comido la cámara porque cuesta mucha pasta. Yo ya había estado en EuroDisney y ya me había montado en esa atracción, pero iba con gente que no y el argentino ha reventado la sorpresa de saber de qué iba la atracción. No callaba... y ese acento... qué hostia tenia...

Las atracciones son dignas de admirar. Es sorprendente cómo consiguen que 60 minutos de espera apiñado como ganado se te hagan llevaderos a base de dar pasitos de bebé cada tres minutos y de cambiar entre salas con música y ambientación diferentes. Que haya merecido la pena o no esa espera para 90 segundos de atracción... tu mismo, que ya habías pagado por entrar al parque.

EuroDisney (y en general todos estos parques) es como un mundo de fantasía mágicamente ambientado y en el que nunca para la fiesta. Como estar dentro de El show de Truman. Edificios de cartón piedra con cámaras ojo de pez ocultas en macetas, techos que parecen cielos en una noche tormentosa o cuevas de cartón-piedra.

También os podría hablar del salario mínimo español (632€) comparado con el francés (1300 y pico) y los precios. De cómo un litro de diésel sale a 1,78€, el IVA de la comida al 7% y el del alcohol al 19,6; o la ropa en el Zara de los campos elíseos es más barata que en el Zara del centro comercial Artea.

En definitiva, que me quedaría a vivir en París. Y trabajaría en EuroDisney.

Y mañana a estas horas...

...todo será bonito.

Un día de estos volveré a escribir por aquí

Lo prometo. De hecho, esto es una prueba para ver que tal va la app de Blogger para iPhone.

Sólo son 9500 kilómetros